miércoles, 28 de agosto de 2013

Insectos, Animales y demases ...



Continuamos…

El taxista de Níger me hablaba de Pinochet, de Allende, de Bachelet y de Pinera. Ojala la gente en nuestro país estuviera la mitad de informada. Nos iría bastante bien así. En fin, llegamos a la villa a hacer el check in y me atendió un tipo que venía de Chicago (con el acento más gringo que he escuchado en mi vida y a una velocidad impresionante). Me dijo que fuéramos a dejar las maletas porque el proceso demoraba media hora y tener a un taxista esperando por ti no era la mejor alternativa de ahorrar dinero en la ciudad. Dicho esto, partimos en dirección a la que sería mi casa y dejamos las maletas en completa oscuridad (algo así como la casa de la abuelita de caperucita; en cualquier minuto saltaba el lobo y te comía!! AAAAH!). 

El famoso check-in tardó una hora y media. Yo estaba muerta, había perdido 2 vuelos y había sufrido por los tres (si pierdes dos vuelos seguidos hay una gran posibilidad de que pierdas el siguiente, no?). Solo quería mi cama antigua, la que dejé en Chile y que no existía en esta ciudad, ciudad que al parecer, había sido creada dentro de un bosque (es difícil apreciar algo durante la noche). 

Kevin, quien me recibió, vino conmigo hasta mi apartamento, entró y dijo; OH, tienes el aire acondicionado en el living! Que mala suerte! (nice thing to say!!) Te recomiendo dormir aquí la primera noche o te rostizaras en tu habitación (Again, SUUUPER NICE tu recibimiento!). Entre los dos sacamos el colchón de la cama (diooos como pesa!) y lo ubicamos en el suelo del living/comedor/cocina/estudio (sí, todo está en una sola habitación). Cuando lo ubicamos en el piso, se me ocurre mirar el suelo y ver qué hay en él (Pésima idea!); habían MILES de telas de araña (MILES DE VERDAD!). Nunca había visto tanta casa de araña junta. Era algo así como la capital arañística porque estaban una al lado de otra, casi pegadas. El recepcionista se fue y quedó de visitarme al día siguiente para ver cómo estaba (Sí, se fue y me dejó con todas las arañas!) Me sentía como si fuera parte de Jumanji o estuviera de intercambio en alguna jungla. No había ninguna tela en el techo, todas estaban casi a nivel de piso, lo que era peor porque mi colchón estaba justamente ahí. 

Pasaron 20 minutos en los que no hice nada más que mirar cómo las arañitas se movían de un lado a otro, cuando, de repente, tocan en mi puerta. Por supuesto que en una villa en medio del bosque (tan oscura que parece que vivieras en una cueva) y en una ciudad que no conoces, cuando escuchas algún ruido todas las películas de terror pasan por tu cabeza (sí, jeepers creepers y todas las del género), pero no había por qué asustarse; era Kevin con una escoba y una aspiradora manual (YES!!). Dijo que su esposa le había dicho que era mala persona por dejarme con arañas y sin comida así que le “pegó una manito de gato” al living y a la parte de abajo de la cama, me dejó una banana, dos barras de cereales (de los sabores más raros que he visto) y un tubo de queso sabor a pollo (no me pidan que se los describa porque si les suena asqueroso, créanme que era peor). 

Finalmente podría acostarme. Saqué las sabanas y armé mi cama. Me acosté, apagué la luz y no se veía ni la punta de mi nariz. No había ni un solo ruido, sin embargo, los insectos por fuera tenían una protesta o símil porque el sonido que hacían era idéntico al que se produce cuando dejas la tv encendida en un canal que no existe (creepy!). Cerré los ojos y me imaginé a todas las arañas subiéndose al colchón. Me puse de pie en menos de dos segundos y dormí con la luz encendida (Sii, soy cobarde!), costumbre que me siguió acompañando por más de una semana, en Tallahassee.

Al otro día me levanté decidida a hacer aseo, me convertí en Hulk y subí el colchón de dos plazas sobre la mesa del comedor (no tengo idea como lo hice porque todavía no me lo puedo), dejando el área libre para barrer y trapear. El problema eran dos detalles; no tenía escoba ni mapo! Tomé una esponja para lavar la loza y me puse a trapear a lo cenicienta por toda la casa. Nunca había sacado tanta tela de araña ni matado a tanta araña. Podría haber hecho un telar o un sweater jajaja.

Mis primeros días en la casa no fueron fáciles; habían arañas por montones, cucarachas muertas (menos mal estaban muertas porque las de acá (cuando están vivas DUH!) vuelan), insectos raros, avispas y lagartijas que, al parecer, usan esteroides (las ultimas parecen mini dinosaurios de lo sobre-desarrolladas que están) y, salamandras. Como verán era como vivir en un insectario y habría dado lo que fuera porque hubiesen estado todos disecados. Es normal que existan todos estos bichos por acá pero no esperas que corran al lado de tu cama a la hora de dormir.

Vinieron a fumigar, me compré un raid y me lo gasté casi todo, limpié y limpié como loca durante una semana casi todos los días y… no había cambios. La gente local se reía de mi porque era normal para ellos convivir con tanta cosa (claro, pero en sus casas no tenían insectos, solo en el jardín! Así cualquiera). Me convertí en una de esas viejas que llama todo el tiempo por cosas distintas: Alo? Quiero que vengan a fumigar, que envíen al personal de control de pestes, que me regalen un tapón para la tina porque algo enorme puede subir por la cañería, que vengan a trapear el techo (sí, me estaba trastornando con la limpieza).

Si eso les parece interesante, esperen que hay mas; un par de días después de haber llegado, enviaron a mi correo un boletín informativo de la villa en el que indicaban que debíamos aprender a convivir con mapaches, zarigüeyas, zorros y osos (si, leyó bien, hay osos!). Todo esto suena liiindo y probablemente lo es pero limita bastante tus salidas después de la puesta de sol (y no vengamos con cosas; a todos les gusta ver a los animalitos pero cuantos vivirían en las jaulas del zoológico o en el hábitat natural de ellos y junto a ellos?).

Decidí que un insecto (o miles) no afectarían mi vida  así que cada vez que salía, disfrutaba al máximo. Fui a conocer la Universidad (es preciosa! Me quedaría ahí todo el día todos los días). Fui a Publix (supermercado local), a Walmart (ya tienen la suerte/desgracia de conocerlo), a Downtown, al Capitolio, a Walmart otra vez, a seguir recorriendo la U, a Mission San Luis y a caminar por ahí. (No les detallo esto porque vendrá mas adelante). 

Les dejo imagenes de las especies que pueden encontrar en un paseo matutino por la ciudad :)

Florida Black Bear

Fence Lizard

Opossum o Zarigueya

Raccoon o Mapache

Salamandra ( no soy yo la que la sostiene, CREANME!)

Florida Red Fox (Zorro Rojo)

Hab dia 1

Hab dia 3

Hab semana 1

Hab semana 2

1 comentario:

  1. Valeeee nunca me imaginé que te ibas a un lugar tan rural, muy buenas las fotos! te mando un abrazo grande y pronto enviaré un mail. besosoosos
    Luli

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